Usando las redes sociales aparece, cada poco, un vídeo viral de perfiles que se definen como coaches de masculinidad o expertos en desarrollo personal. Entre sus consejos se encuentran recomendaciones a su audiencia sobre la técnica de darse golpes en la cara con un martillo, para cambiar sus facciones, por qué deben salir con una chica que haya tenido pocas (o ninguna) parejas sexuales, que coma poca cantidad, que no tenga comunicación con otros hombres…
Su equivalente son las mentoras de autoayuda como Anna Grace, que explica conceptos en TikTok sobre cómo "Hablar delicado" o Florencia Hoffman, con sus hábitos para ser más femenina. Además de ellas, una nueva generación de perfiles de su campo ha irrumpido en la esfera digital. En su momento el algoritmo apostaba por las influencers con inteligencia artificial a las que todavía se podía 'pillar' en cambios de fondo o palabras mal escritas.
Sin embargo, el último avance son mujeres fruto de la IA que, como pone Elara Quinn en su perfil, ayudan "a los hombres a sanar, reconstruirse y volver fuertes después de relaciones tóxicas". Contribuir a trabajar la autoestima después de un vínculo doloroso, es algo muy loable. De hecho, son los hombres quienes acuden a terapia por rupturas amorosas en mayor medida que las mujeres (dato de la plataforma colombiana de salud mental Sealia).
Sin embargo, hay dos aspectos que no se pueden ignorar. El primero es que quien da los consejos de autoayuda no es una persona real. Y el segundo que las recomendaciones sobre parejas y sexualidad pueden derivar en conductas de control o prácticas no deseadas. "Si no le puedes ayudar financieramente, al menos sé su fuente de paz", aparece en una de las publicaciones dirigidas a mujeres.
Otro caso, "Las chicas hablan de que quieren a un tío auténtico y amor de verdad, pero cuando lo tienen, alejan al hombre de su vida", recuerda a ciertos hilos de Reddit, el foro, que van en la misma línea. "Mujeres de reddit, ¿por qué tantas de vosotras os quejáis sobre querer un buen tío y seguís yendo a por el bad boy?". De hecho, es en esta plataforma o en su prima hermana 4chan donde abundan manifiestos del movimiento incel (célibes involuntarios) que incluyen estos discursos en los que se culpa a las mujeres de su fracaso sexual.
En el perfil de la coach ficticia también aparece la siguiente frase: "Cuando una mujer te quiere de verdad, cambiará su actitud: su tono, sus hábitos, cualquier cosa que implique perderte". Y es una idea que se repite en reels donde la IA parece estar siendo entrevistada en un podcast: "Los hombres no deberían decirles a sus mujeres respétame, cúbrete, aléjate de otros hombres, borra a esos chicos de tus redes... Si ella te quiere de verdad, lo hará naturalmente y protegerá como se presenta a sí misma".
El caso de Elvis Presley, controlando la ropa de Priscilla, o de Kanye West escogiendo el armario -o ausencia de este-, para Bianca Censori, son ejemplos de cómo el control de la apariencia no es algo inocente en la pareja. Si una de las bases de una relación saludable es el respeto, la confianza o aceptar a la otra persona con todas sus particularidades, imponer las preferencias sobre la vestimenta es un motivo que debería encender las alarmas.
En relación a la sexualidad, los consejos de la IA Elara no son menos preocupantes: "Un hombre nunca rechazará tener intimidad. Los hombres no necesitan un momento perfecto o condiciones perfectas, los hombres no anhelan la intimidad por su ego, sino porque es como se sienten queridos. A un hombre que le niegas el afecto se convierte en una bomba de frustración. Chicas, no tenéis que ser perfectas, solo estar presentes, ser cálidas, estar dispuestas…"
Esta afirmación reúne dos estereotipos de género: el primero que los hombres siempre quieren tener sexo. Y que, si no quieren, queda implícito que algo está mal en la relación o en ellos. En segundo lugar que, independientemente de si el deseo es o no compartido por la pareja, la mujer no debe rechazarle bajo ningún concepto, si no quiere asumir las consecuencias.
Y sobre esto también insiste en otra entrevista donde incluye el añadido de que, al final, el problema es que las mujeres no sabemos lo que queremos: "Un hombre necesita sexo para ser validado, su testosterona le dice que necesita sexo para funcionar. Nosotras tenemos capas, tenemos emociones, ni siquiera nos entendemos a nosotras mismas del todo".
Perfiles como el de Elara Quinn son preocupantes. Tiene una apariencia lo bastante rigurosa como para ofrecer un ebook por 9,99 dólares y que sus seguidores lo compren pensando que son consejos beneficiosos. Pese a que sean una mezcla de ideas distorsionadas de lo que es una relación. No deja de ser irónico que enseñe conductas de control, aislamiento y manipulación, que se pueden calificar como tóxicas, cuando dice ayudar a los hombres a recuperarse tras haber estado en relaciones así.
En un momento en el que estas cuentas son casi indistinguibles de personas reales, solo me queda hacer hincapié en lo necesaria que es una educación afectiva y sexual en relaciones sanas, sanas de verdad, donde haya confianza, respeto por la autonomía, admiración recíproca, asertividad y un trato igualitario. Ahora que sabemos que los algoritmos premian los discursos más polarizantes (protagonizados o no con personas reales) si son machistas, estamos dejando que modelos pensados para agradar o enfadar, para retener nuestra atención, dicten cómo tiene que ser nuestra vida sentimental y sexual.
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